Martínez Lacuesta Cuvée 2020
La elegancia líquida de una estirpe que define a Haro desde 1895
Hay nombres que en el mundo del vino no se pronuncian, se respetan. En nuestra última incursión por esa bodega de confianza que tantas alegrías nos da, nos topamos con una etiqueta que grita tradición pero que esconde una frescura sorprendente: el Martínez Lacuesta Cuvée 2020. Si Haro es la capital espiritual del Rioja, este Cuvée es su embajador más refinado. No estamos ante un vino de paso, sino ante una lección de historia embotellada con una graduación del 14% vol. que se siente integrada como la seda en un traje a medida.
La historia de ayer fue distinta. Entre reliquias y vinos de autor, este Cuvée destacaba por su equilibrio. Mientras otros buscan la potencia bruta o el impacto inmediato del roble, Martínez Lacuesta apuesta por lo que ellos llaman la "corola de matices". Es un 100% Tempranillo que no intenta ser otra cosa que la mejor versión de sí mismo. En un año como el 2020, que exigió precisión en la viña, la bodega ha logrado un vino donde el paso del tiempo es el verdadero protagonista del sabor.
El Secreto de la Etiqueta
"Al observar la botella, me fijé en el escudo: ese diseño que evoca los tiempos en que el vino viajaba en tren desde Haro al resto de Europa. Al probarlo, entendí que el término 'Cuvée' aquí no es un adorno. Es una selección donde la redondez y el equilibrio son la prioridad absoluta. Como nos dijo el sumiller anoche: 'Hay vinos que te cansan a la segunda copa; Martínez Lacuesta es el que te hace pedir la segunda botella'."
I. Martínez Lacuesta: Un Legado de 130 Años
Hablar de este Cuvée 2020 es hablar de una bodega fundada en 1895. Imagina por un momento lo que significa mantener la excelencia durante tres siglos distintos. Martínez Lacuesta ha sobrevivido a guerras, crisis y cambios de tendencias, manteniéndose fiel a una filosofía: el estilo Rioja clásico no es una moda, es un estándar de calidad.
Este vino nace bajo la denominación de Rioja Cosecha 2020, pero con un "afinamiento" en botella que le otorga una complejidad propia de categorías superiores. El hecho de ser un monovarietal de Tempranillo permite que la bodega juegue con la pureza de la fruta, logrando que la finura y la sutileza sean los ejes vertebradores de la experiencia.
II. Análisis de Cata: La Corola de Matices
¿Qué encontramos anoche al descorchar este Cuvée? Visualmente es un espectáculo: un rojo rubí brillante, con una capa media que invita a beber sin miedo. En nariz, el Tempranillo despliega su abanico de frutos rojos (frambuesas y grosellas) mezclados con notas sutiles de vainilla y tostados suaves que nos indican que ha pasado tiempo de calidad en contacto con la madera, aunque sin perder nunca el protagonismo de la fruta.
"En boca es donde ocurre la magia: redondo, con taninos suaves que parecen acariciar el paladar y una acidez que te mantiene la boca fresca. Es el tipo de vino que evoluciona en la copa conforme la cena avanza."
III. Maridaje: El Aliado de la Buena Mesa
Un vino con esta estructura del 14% de alcohol y este equilibrio entre frescura y madera pide comida real. Anoche lo acompañamos con unas chuletillas de cordero al sarmiento y fue una combinación ganadora. Sin embargo, su "excelencia riojana" lo hace lo suficientemente versátil para maridar con un bacalao a la riojana o incluso con quesos curados de oveja. Es un vino que no compite con el plato, sino que lo ensalza.
IV. Veredicto: ¿Por qué tenerlo en tu bodega?
Tener un Martínez Lacuesta Cuvée 2020 en casa es tener un seguro de vida. Es ese vino que sabes que nunca te va a fallar, ya sea para una cena improvisada o para una celebración especial. Representa la elegancia, la finura y la sutileza que han hecho famoso al Rioja en todo el mundo. Si buscas un vino que defina lo que es un Tempranillo bien trabajado, este Cuvée es tu elección.
"La Redondez Hecha Vino"
Martínez Lacuesta Cuvée 2020 no es solo una botella; es el susurro de la historia de Haro en tu paladar. Un lujo accesible para quienes valoran la elegancia por encima del ruido.

