La Maldición: probamos dos añadas antes de que 92 puntos Parker lo convirtieran en noticia
Abrimos La Maldición 2018 y 2020 años antes de su actual éxito mediático. En ambas ocasiones nos pareció un vino sobrio, serio y de calidad. Ahora una puntuación de 92 puntos Parker respalda aquella buena impresión.
La Maldición no es un descubrimiento reciente para nosotros. La probamos en dos cosechas distintas y el recuerdo fue coherente: un tinto madrileño sobrio, equilibrado y con sensación de calidad. La noticia de los 92 puntos Parker no cambia nuestra experiencia, pero sí confirma que aquella buena impresión tenía fundamento.
Por qué La Maldición vuelve a estar de actualidad
```Una noticia publicada el 12 de junio de 2026 ha colocado de nuevo a La Maldición en el foco: un vino de Madrid con 92 puntos Parker, un precio inferior a nueve euros y una demanda comercial creciente.
El dato nos interesa especialmente porque ya conocíamos el vino. No llegamos a él después de leer una puntuación ni atraídos por una campaña. Lo compramos, lo abrimos y lo valoramos años antes.
Las botellas de nuestras fotografías son las añadas 2018 y 2020. No afirmamos que los 92 puntos correspondan a esas cosechas, porque la noticia puede referirse a una añada posterior. Lo relevante es que el reconocimiento actual encaja con el nivel general que ya habíamos percibido.
El vino de Madrid con 92 puntos Parker que cuesta menos de 9 euros y arrasa en ventas Leer la noticia que ha devuelto La Maldición a la actualidad ```La historia en tres momentos
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Dos añadas, dos etiquetas y una identidad común
```La Maldición 2018
La Maldición 2020
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Qué nos transmitieron las dos botellas
```No conservamos una ficha aromática detallada de aquellas cenas y no tendría sentido reconstruirla ahora con una lista inventada de frutas, flores o especias. Lo que sí permanece es la impresión general, y fue muy clara.
Un vino pensado para la mesa
```La fotografía de la añada 2018 muestra la botella junto a un plato de carne, un contexto que encaja perfectamente con el recuerdo que tenemos. La Maldición no nos pareció un tinto decorativo ni una botella concebida únicamente para llamar la atención por su nombre.
Tenía suficiente presencia para acompañar carnes, embutidos, platos de cuchara, quesos y cenas con sabores intensos. Su principal virtud no era la espectacularidad, sino la facilidad para integrarse en la comida sin perder personalidad.
Esa condición gastronómica explica parte de su sobriedad. No necesitaba dominar la mesa, pero tampoco desaparecía en ella.
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Qué aportan realmente los 92 puntos Parker
```La puntuación no cambia lo que bebimos ni convierte automáticamente nuestras añadas 2018 y 2020 en botellas de 92 puntos. Para hacer esa afirmación habría que confirmar qué cosecha fue evaluada.
Lo que sí aporta es una validación externa del proyecto. Parker pone el foco sobre una marca que nosotros ya conocíamos y ayuda a explicar por qué tanta gente está empezando a buscarla.
En nuestro caso, el reconocimiento llega después de la experiencia. No bebemos La Maldición porque tenga 92 puntos. La noticia nos interesa porque ya la habíamos probado y porque el resultado encaja con lo que recordábamos.
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Opinión final sobre La Maldición
```La Maldición vuelve a ser noticia por una combinación muy atractiva: 92 puntos Parker, precio inferior a nueve euros y una creciente atención comercial.
Para nosotros, sin embargo, el interés no empieza con la puntuación. Probamos las añadas 2018 y 2020 y ambas nos dejaron una impresión semejante: un vino sobrio, serio, gastronómico y con sensación de calidad.
El diseño cambió mucho entre una botella y otra. La cosecha 2018 apostaba por la tierra, la ilustración y la expresión Gleba de arcilla. La 2020 se presentó con una imagen blanca y minimalista. Detrás de ambas etiquetas quedó un recuerdo positivo.
Parker ha colocado ahora La Maldición bajo los focos. Nosotros ya sabíamos que detrás de su llamativo nombre había un vino que merecía atención.
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