Hay vinos que intentan gustar a todo el mundo. Alaya Tierra no es uno de ellos.
Y posiblemente ahí esté una parte importante de su encanto.
En XVINOS hemos probado muchos vinos técnicamente impecables que terminan desapareciendo de la memoria. Otros, en cambio, dejan una sensación tan marcada que seguimos recordándolos años después. Alaya Tierra pertenece claramente a este segundo grupo.
Nos gusta mucho. Muchísimo. Es uno de esos vinos que tenemos perfectamente identificados cuando alguien nos pregunta por un tinto potente, intenso, aromático y diferente.
Nuestra sensación: si buscas un tinto ligero, amable y discreto, probablemente este no sea tu vino. Si disfrutas con vinos potentes y con personalidad, Alaya Tierra puede ser una auténtica fiesta.
La botella que tenemos delante es Alaya Tierra 2018, elaborado por Bodegas Atalaya dentro del entorno de Viñas Familia Gil en Almansa.
La Garnacha Tintorera es una variedad singular. A diferencia de la inmensa mayoría de variedades tintas, también presenta pigmentación en la pulpa, algo que ayuda a explicar la enorme profundidad de color que pueden alcanzar estos vinos.
En Alaya Tierra esa intensidad no se queda únicamente en el aspecto visual. También aparece en nariz y, sobre todo, en boca.
Tipo: vino tinto
Denominación: D.O. Almansa
Uva: Garnacha Tintorera
Añada: 2018
Bodega: Bodegas Atalaya
Graduación de nuestra botella: 15,5% vol.
Crianza: 15 meses
Perfil: intenso, concentrado y muy potente
Lo primero que encontramos es intensidad aromática. No hace falta perseguir el vino dentro de la copa. Está ahí desde el primer momento.
Fruta negra madura, concentración, recuerdos especiados y tostados y esa sensación de estar delante de un vino grande que anticipa perfectamente lo que sucede después.
Porque si hay una palabra que define Alaya Tierra para nosotros es potencia.
La entrada es amplia, densa y envolvente. Hay cuerpo, fruta, estructura y una persistencia considerable. No es un vino tímido. Ni pretende serlo.
Pero sería injusto resumirlo simplemente como un vino fuerte. Su mérito está en conseguir que toda esa concentración mantenga también una sensación de conjunto bastante más pulida de lo que podrían sugerir sus 15,5 grados.
Intensidad aromática: ★★★★★
Cuerpo: ★★★★★
Persistencia: ★★★★★
Facilidad para todos los públicos: ★★☆☆☆
Relación calidad-precio: ★★★★★
Esto hay que decirlo claramente porque forma parte de nuestra opinión real.
Alaya Tierra puede resultar excesivo para quien prefiera vinos delicados, ligeros o muy contenidos.
Aquí encontramos fruta, alcohol, cuerpo, concentración y crianza. Todo llevado a una escala considerable.
Nosotros estamos en el otro lado. Nos gustan los vinos con algo que decir y Alaya Tierra habla bastante alto.
Lo que más recordamos: Alaya Tierra no pide permiso. Entra con potencia, llena la boca y permanece. Precisamente por eso es uno de los vinos que más nos gustan.
Este es posiblemente el punto que termina de explicar nuestro entusiasmo por Alaya Tierra.
Existen muchos grandes tintos españoles capaces de impresionar, pero con frecuencia el precio se dispara. Alaya Tierra juega otra partida.
Estamos ante un vino ambicioso, concentrado, con personalidad y con una elaboración seria, pero todavía en una franja en la que la sensación dentro de la copa puede estar claramente por encima de lo que uno espera antes de abrir la botella.
Por lo que ofrece dentro de la botella, Alaya Tierra nos parece una de las mejores relaciones calidad-precio entre los tintos españoles potentes que hemos probado.
Alaya Tierra es también un magnífico ejemplo de hasta dónde puede llegar la Garnacha Tintorera cuando se busca concentración y personalidad.
La zona de Almansa ayuda a explicar ese carácter. Aquí no encontramos un vino que pretenda esconder su procedencia o suavizarlo todo para resultar universal.
Encontramos fruta madura, estructura, cuerpo y carácter.
Este no es el vino que elegiríamos para un plato delicado. Necesita comida capaz de aguantarlo.
Carne roja, chuletón, cordero, asados, carrilleras, caza, guisos largos o quesos curados pueden convertirse en magníficos compañeros.
También cuidaríamos especialmente la temperatura. En un vino con esta graduación, servirlo demasiado caliente puede hacer que el alcohol gane protagonismo. Preferimos que llegue a la copa fresco y dejar que vaya evolucionando.
Estilo: tinto muy potente, aromático y concentrado
Lo mejor: personalidad y relación calidad-precio
¿Para todo el mundo?: no
¿Lo volveríamos a comprar?: Sí, sin ninguna duda
Nuestra conclusión: uno de nuestros vinos favoritos
Después de tantos vinos probados, cada vez tenemos más claro que la memoria termina siendo un juez bastante mejor que muchas fichas de cata.
Hay botellas cuyos aromas puedes describir perfectamente mientras las estás bebiendo y que una semana después has olvidado. Con Alaya Tierra no nos ocurre eso.
Recordamos su intensidad. Recordamos su potencia. Recordamos esa sensación de vino enorme entrando en boca. Y, sobre todo, recordamos que nos gusta.
No queremos convertirlo en un vino universal porque no lo es. Probablemente alguien acostumbrado a tintos ligeros piense que aquí sobra de todo.
Nosotros pensamos prácticamente lo contrario.
Nuestra conclusión: Alaya Tierra 2018 es intenso, aromático, poderosísimo y absolutamente reconocible. No es para todos. Para nosotros, es precisamente uno de esos vinos que merece la pena recordar.



