banner

Monasterio de las Viñas Reserva 2006. Cariñena.


Monasterio de las Viñas Reserva

Opinión de cata de Monasterio de las Viñas Reserva 2006. Cariñena.


De la mano de  Bodegas San José de Aguarón, encontramos este vino Monasterio de las Viñas Reserva 2006.
Ya en la antigüedad la región de Aguarón fue productora de unos vinos de gran calidad, que eran pretendidos por muchos monarcas europeos.
Pero fue en marzo de 1955, cuando se constituye la bodega San José de Aguarón.
Se crea como cooperativa con 155 miembros.
Posteriormente, sería renombrada como Grandes Vinos y Viñedos.

En 2002 se inauguró la nueva bodega, con 60.000 m2 equipados con la tecnología más moderna, y unas capacidades de embotellado y de crianza sorprendentes(12.000 botellas/hora y 20.000 barricas).
La denominación de origen en la que se asienta la bodega, es una de las más antiguas de España.
Se establece como tal en el año 1932 y se ubica en el valle del Ebro, en Aragón.
Sus características físicas son muy peculiares, las viñas se encuentran a unas altitudes entre los 500 y los 800 metros sobre el nivel del mar.
El suelo aragonés en esta zona, se basa principalmente en una capa de 90 cm de rocas y grava, con un fondo arcilloso que guarda las pocas lluvias que caen en la región.
Las principales variedades que se cultivan son : Garnacha, Tempranillo, Macabeo y la nativa Cariñena.
El vino con el que hoy nos encontramos, Monasterio de las Viñas Reserva 2006, ha sido calificado con 90 puntos en la revista The Wine Advocate del gurú Robert Parker.
Una excelente carta de presentación.
Esta añada de 2006, ha sido calificada por el consejo regulador de la denominación de Origen Cariñena como Muy Buena (MB).
Se elabora con tres variedades de uva: Garnacha (70%), Tempranillo (20%) y Cariñena (10%).
Su grado alcohólico es del 13% y su temperatura óptima de servicio los 16ºC.
Me ha llamado la atención, que  su crianza se realiza dividida según variedades de uva.
El vino procedente de las uvas tempranillo y cariñena, reposa en barricas de roble francés durante 12 meses.
El vino procedente de la garnacha tiene su crianza en barricas de roble americano durante el mismo plazo.
Tras la mezcla final, el vino reposa embotellado, al menos otros 24 meses antes de su comercialización.
Su precio ronda aproximadamente los 6 euros por botella, y su relación calidad-precio es excelente.
En boca, es un vino intenso y tremendamente aromático, sabroso.
Un primer trago te trae recuerdos frutales y ahumados, especias.
El tostado de la crianza aflora persistentemente. Goloso.
Debido a su larga crianza, su maridaje es muy bueno con platos de carne, arroces, estofados, aves, etc.
Es un vino que me ha sorprendido, desde una denominación de origen de las "no habituales", con un gran precio y un sabor excelente.
Sin duda, os recomiendo que lo probéis.

Puntuación de cata de Monasterio de las Viñas Reserva 2006. Cariñena. Puntos 86

Salud