Bela Crianza 2022: El Rostro más Humano de la Ribera
Un homenaje líquido a la historia de CVNE en tierras burgalesas
Hay etiquetas que cuentan historias de éxito comercial, y hay otras que susurran secretos de familia. El Bela Crianza 2022 pertenece a este segundo grupo. Lo catamos anoche y el impacto fue inmediato: una elegancia que no esperas encontrar en el rango de los 15 euros. Este vino no es solo un Ribera del Duero; es la mirada de la mítica familia Real de Asúa (fundadores de CVNE) volcada sobre el terruño de Villalba de Duero.
La etiqueta, un facsímil de una original de 1910, ya nos anticipa que estamos ante un vino que respeta el tiempo. Las tres estrellas que coronan el diseño representan a los tres hijos del cofundador de CVNE, Eusebio Real de Asúa. Pero es la mayor, Sofía —conocida cariñosamente como Bela—, quien presta su nombre a este proyecto que busca la finura en una zona tradicionalmente marcada por la potencia bruta.
I. La Arcilla de Villalba: El Secreto de la Sedosidad
El Bela Crianza 2022 nace en viñedos propios situados en Villalba de Duero (Burgos), una zona donde los suelos arcillosos dictan la pauta. A diferencia de los suelos calizos o pedregosos, la arcilla tiene una capacidad única para retener agua y nutrientes, permitiendo que la Tempranillo madure de forma equilibrada, sin los picos de estrés hídrico que a menudo endurecen los taninos en esta denominación.
En nuestra cata, pudimos apreciar cómo esa arcilla se traduce en una textura aterciopelada. Con un alcohol del 14% vol., el vino se siente pleno pero nunca pesado. Es un tinto que ha sido mimado para ser vegano y reflejar la pureza del varietal, lejos de artificios innecesarios.
II. Análisis Sensorial: Una Corola de Matices Burgaleses
Visualmente, el Bela 2022 presenta un color granate intenso, brillante, con esos ribetes violáceos que delatan su frescura. En nariz es una explosión controlada: primero llega la fruta negra madura (moras y arándanos), seguida rápidamente por un fondo especiado que recuerda a la vainilla y al clavo, fruto de su cuidado paso por barrica.
"En boca es donde ocurre la magia. La entrada es amable, pero el vino crece conforme recorre el paladar. La acidez está presente, aportando una verticalidad que limpia la boca y prepara para el siguiente sorbo."
III. ¿Por qué es una de las mejores compras del año?
A menudo nos preguntan qué vino llevar a una cena para quedar bien sin gastar una fortuna. El Bela Crianza es la respuesta de libro. Reúne la garantía de una casa histórica como CVNE con la rebeldía de los nuevos tintos burgaleses. No es un vino comercial más; es una pieza de lujo democrático que demuestra que la elegancia no siempre tiene tres ceros en el precio.

